Los mayores generadores de conflictos en las empresas y cómo gestionarlos

En las empresas, los conflictos pueden surgir entre colaboradores, equipos de trabajo o entre los empleados y la organización. La clave está en cómo se gestionan para evitar que escalen y afecten la dinámica laboral.

Conflictos en el entorno empresarial

Imagina esta escena: un equipo de trabajo está en la recta final de un proyecto, la tensión es alta, la jornada laboral ya terminó y alguien lanza un comentario inapropiado. En lugar de distender el ambiente, el comentario genera malestar y escala en conflicto.

Esta es una situación común en las empresas. “Los conflictos siempre ocurren”, explica Fabiola Bolaños, cofundadora y directora de Shift506. “El problema es cómo manejarlos”.

El tema fue analizado por Bolaños, Andrea Centeno (directora de mercadeo y comunicaciones de Cinde) y Joaquín Acuña (socio de BDS Asesores) en el foro “Los Conflictos Interpersonales y su Impacto en la Gestión de las Relaciones Laborales”, organizado por BDS Asesores el 14 de febrero.

Causas de los conflictos laborales

  • Normalización del conflicto: Muchas empresas ven el conflicto como algo negativo, cuando en realidad puede ser una oportunidad de innovación y crecimiento.
  • Tipos de conflictos internos: Se pueden dar entre colaboradores, entre equipos o entre colaboradores y la empresa.
  • Comunicación deficiente: Según la Universidad de Harvard, el 44% de los conflictos en las empresas tienen su origen en problemas de comunicación.
  • Factores que agravan los conflictos:
    • Roles y expectativas poco claras.
    • Líderes sin herramientas para gestionar conflictos.
    • Falta de protocolos internos.
    • Diversidad generacional y falta de sensibilización.
  • Principales motivos de conflicto:
    • Acoso laboral y sexual.
    • Discriminación.
    • Conflicto de intereses (por relaciones personales no declaradas o vínculos externos con proveedores).

Estrategias para prevenir conflictos

  • Fomentar una cultura innovadora: Promover el debate y la diversidad como parte del proceso de innovación.
  • Desarrollar habilidades blandas: Capacitar al personal en trabajo en equipo, resiliencia, tolerancia y resolución de conflictos.
  • Crear un entorno multicultural: Incentivar el respeto y la tolerancia entre colaboradores de diferentes generaciones y culturas.
  • Socializar las reglas y políticas internas: Asegurar que todos los colaboradores conozcan las normativas y cómo actuar en caso de conflicto.
  • Implementar canales de comunicación efectivos: Establecer vías claras y confidenciales para que los empleados reporten problemas.
  • Llevar un registro de incidentes: Documentar los conflictos y las medidas adoptadas para su resolución, especialmente en casos de índole legal.
  • Realizar diagnósticos empresariales: Evaluar constantemente la cultura interna, la aplicación de normativas y la percepción de los colaboradores sobre la gestión de conflictos.
  • Formar equipos de líderes capacitados: Identificar líderes en diferentes niveles que ayuden a gestionar y prevenir conflictos dentro de sus equipos.

Conciliación: una herramienta clave

En Costa Rica, la Reforma Procesal Laboral de 2017 impulsó la conciliación como mecanismo de resolución de conflictos. Según Marco Durante, socio director de BDS Asesores, en la mayoría de los casos en los que se presenta la empresa y el colaborador se logra un acuerdo. “Cuando nos sentamos, llegamos a la conciliación. No todos quedan 100% satisfechos, pero se ahorra tiempo y dinero”, explica Durante.

El principio clave en la gestión de conflictos es claro: aborde el problema antes de que escale. Una empresa que maneja bien sus conflictos mejora el ambiente laboral, fortalece la confianza y optimiza su productividad.

Fuente: El Financiero

Jorge Gutiérrez Guillen

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