¿Dividirán a Intel? Broadcom y TSMC en la carrera por el gigante tecnológico

El futuro de Intel pende de un hilo ante posibles adquisiciones y obstáculos regulatorios

Intel, una de las mayores firmas de semiconductores del mundo y con presencia en Belén, Costa Rica, enfrenta una de las mayores incertidumbres de su historia. Tras la salida de su CEO, Pat Gelsinger, en diciembre de 2024 y un difícil año financiero, surgieron reportes sobre una posible división de la compañía y su venta a Broadcom y Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC).

Las compañías interesadas

Según medios como The New York Times, The Wall Street Journal y Bloomberg, dos gigantes tecnológicos exploran acuerdos para adquirir partes de Intel:

  • Broadcom: La empresa estadounidense, recientemente ingresada al club del billón de dólares, evalúa adquirir el negocio de diseño y comercialización de chips de Intel. Sin embargo, no ha presentado una oferta formal.
  • TSMC: El mayor fabricante de semiconductores del mundo estudia la posibilidad de controlar algunas o todas las plantas de Intel a través de un consorcio de inversores.

Este panorama de fragmentación es una sorpresa, considerando que en septiembre de 2024 Qualcomm también mostró interés en la compañía.

Preocupaciones políticas y económicas

El actual presidente interino de Intel, Frank Yeary, lidera las negociaciones con potenciales compradores y cuenta con el respaldo de funcionarios de la Administración Trump. Sin embargo, tanto el gobierno de Trump como el de Biden consideran a Intel clave para la seguridad nacional, lo que complica cualquier acuerdo.

Intel ha evitado hacer comentarios oficiales sobre la situación, limitándose a anunciar la participación de sus ejecutivos en foros financieros donde podrían abordarse detalles sobre su futuro.

Causas de la posible división de Intel

La decisión de dividir Intel no es casualidad y responde a una combinación de factores económicos y estratégicos. Por un lado, la competencia con China ha sido un factor clave en la presión sobre Intel, ya que empresas chinas como SMIC han avanzado rápidamente en la producción de chips avanzados, amenazando la posición de Intel en el mercado global. Además, la guerra comercial entre EE. UU. y China ha complicado el acceso de Intel a mercados clave y materias primas esenciales para la fabricación de semiconductores.

A nivel interno, Intel ha sufrido problemas de rentabilidad debido a su retraso en el desarrollo de chips de inteligencia artificial y su pérdida de participación en el mercado frente a Nvidia y AMD. La falta de innovación y la caída en las ventas han provocado que la empresa registre pérdidas significativas, llevando a la directiva a considerar una reestructuración profunda que incluye la venta de ciertas divisiones.

Un negocio en crisis

La posible venta de Intel no ocurre en el vacío. La empresa ha enfrentado un fuerte declive desde 2022, cuando la industria de chips se volcó hacia la inteligencia artificial (IA). Mientras competidores como Nvidia y MediaTek capitalizaban esta tendencia, Intel quedó rezagada. Sus acciones han caído un 50% en 2024.

Las estrategias para contrarrestar esta crisis han incluido:

  • Recortes de costos y despidos de 12.000 empleados a nivel global.
  • Venta de su participación en la unidad de chips programables Altera.
  • Reestructuración de su división de fabricación de chips bajo la marca Intel Foundry.

Pese a estos esfuerzos, la unidad de fabricación registró pérdidas operativas de $13.400 millones en 2024, y las ventas a clientes cayeron un 60%.

Posibles escenarios y desafíos

La posible adquisición por parte de TSMC plantea múltiples desafíos:

  • Implicaciones geopolíticas: TSMC fabrica el 90% de los semiconductores más avanzados en el mundo, lo que podría generar conflictos con la administración estadounidense.
  • Ley de Chips de 2022: Intel ha recibido $7.900 millones en subvenciones del gobierno de EE. UU., lo que la obliga a mantener el control mayoritario de sus fábricas.
  • Aprobaciones regulatorias: Un acuerdo con TSMC o Broadcom podría enfrentar objeciones antimonopolio y restricciones gubernamentales.

El fin de una era

Si Intel se divide y se vende a empresas rivales, la compañía que revolucionó la industria de los semiconductores podría dejar de existir tal como la conocemos. Mientras tanto, los analistas siguen atentos a las negociaciones y al impacto que esto podría tener en la industria tecnológica global.

Fuente: El Financiero

Jorge Gutierrez Guillen

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