¿Qué pueden hacer las asociaciones solidaristas que aún tienen millonarias pendientes en Coopeservidores?
Introducción
A mediados de 2023, Costa Rica presenció una de las intervenciones financieras más significativas de los últimos años: la de Coopeservidores R.L., una cooperativa de ahorro y crédito con más de 60 años de operación. Supervisada por la SUGEF bajo la dirección del CONASSIF, Coopeservidores fue intervenida tras detectarse prácticas de riesgo financiero, deficiencias en el control interno y un deterioro grave en su situación patrimonial.
La intervención activó un esquema de resolución dividido en dos fases: la transferencia de depósitos garantizados (hasta ₡6 millones por cuenta) al Banco Popular, y la conformación de un fideicomiso de activos para la liquidación del resto de las obligaciones pendientes.
Dentro de los actores más perjudicados por esta situación se encuentra el movimiento solidarista, compuesto por más de 1.300 asociaciones en todo el país. Muchas de ellas invirtieron recursos institucionales en Coopeservidores con la expectativa de seguridad, liquidez y rentabilidad social. Hoy, un número considerable de asociaciones solidaristas aún tiene montos significativos sin recuperar, como el caso real que aquí analizamos: una asociación que, incluso después de las distribuciones iniciales, mantiene ₡250 millones pendientes de recuperar.
Este artículo busca explicar con claridad el estado actual del proceso, las acciones disponibles y la probabilidad de éxito de cada una, ofreciendo una guía estratégica para los líderes solidaristas responsables de proteger los fondos de sus asociados.
1. Estado actual del proceso de recuperación
Desde la intervención oficial de Coopeservidores en mayo de 2023, el proceso de resolución ha seguido tres etapas fundamentales:
a. Pago garantizado por el Fondo de Garantía de Depósitos
Se cubrieron los primeros ₡6 millones por cuenta, independientemente de la naturaleza del titular (persona física o jurídica). Este monto fue devuelto a través del Banco Popular en el segundo semestre de 2024.
b. Primera distribución del fideicomiso
Se realizó una devolución parcial de los excedentes no cubiertos por el fondo, alcanzando aproximadamente un 50% del saldo restante.
c. Segunda distribución (junio 2025)
Gracias a la venta de parte de los activos, se autorizó una nueva distribución que elevó la recuperación mínima al 63,10% del total no garantizado.
A pesar de estos avances, varias asociaciones solidaristas aún tienen montos elevados sin recuperar, como es el caso de la entidad que mantiene un saldo pendiente de ₡250 millones. Esto plantea retos legales, financieros y contables inmediatos para las organizaciones afectadas.
2. ¿Qué opciones tienen las asociaciones solidaristas en esta situación?
A continuación se presentan las cuatro principales alternativas de acción, con una evaluación objetiva de sus ventajas, riesgos y probabilidad de éxito:
✅ OPCIÓN 1: Esperar futuras distribuciones del fideicomiso
Descripción:
El fideicomiso continúa liquidando activos (carteras, inmuebles, bienes muebles). El producto de estas ventas se aplicará a nuevas distribuciones entre los acreedores no garantizados.
Ventajas:
- No implica costos legales ni trámites adicionales.
- El proceso ya ha demostrado cierta efectividad.
Riesgos:
- No existe certeza sobre el monto final a recuperar.
- El fideicomiso tiene una vida limitada y podría cerrarse sin cubrir el 100% de los saldos.
Probabilidad de éxito estimada:
🔹 Media-Alta (60%-75%), dependiendo del éxito en las ventas pendientes.
OPCIÓN 2: Explorar acciones legales (individuales o colectivas)
Descripción:
Evaluar, con respaldo técnico-legal, demandas contra la cooperativa intervenida o incluso contra entes supervisores como SUGEF o CONASSIF por posible omisión o negligencia.
Ventajas:
- Si se demuestra responsabilidad, podría obtenerse una indemnización adicional.
- Crea presión institucional para revisar vacíos regulatorios.
Riesgos:
- Alto costo económico y emocional.
- Procesos judiciales complejos, largos y de resultado incierto.
- Se requiere prueba sólida del daño y su nexo con una omisión regulatoria.
Probabilidad de éxito estimada:
🔹 Baja-Media (25%-40%), salvo que surjan pruebas contundentes o se conforme un bloque sólido de afectados.
OPCIÓN 3: Solicitar informes formales y rendición de cuentas
Descripción:
Dirigirse al resolutor o a la fiduciaria (Banco Improsa) mediante nota formal, solicitando:
- Inventario actualizado de activos por liquidar.
- Monto total ya distribuido.
- Detalle de gastos administrativos del fideicomiso.
- Cronograma de futuras distribuciones y fecha estimada de cierre.
Ventajas:
- Aumenta el control y transparencia sobre el proceso.
- Permite tomar decisiones internas informadas.
- Facilita el trabajo contable y la rendición de cuentas ante asambleas.
Riesgos:
- Si no se canaliza correctamente, puede no recibir respuestas útiles.
- Requiere seguimiento continuo.
Probabilidad de éxito estimada:
🔹 Alta (90%), especialmente si se realiza en conjunto con otras asociaciones o por medio de CONASOL o el MSC.
OPCIÓN 4: Revisión contable y planificación financiera interna
Descripción:
Adoptar medidas internas para mitigar el impacto financiero:
- Establecer provisiones contables por incobrabilidad parcial.
- Distribuir la afectación en varios ejercicios fiscales.
- Ajustar políticas de distribución de excedentes o reservas.
Ventajas:
- Preserva la estabilidad institucional.
- Anticipa observaciones de fiscalización externa.
- Permite claridad ante los asociados.
Riesgos:
- Puede percibirse como renuncia a recuperar el monto.
- Debe estar bien documentado y acompañado de estrategias legales paralelas.
Probabilidad de implementación efectiva:
🔹 Alta (80%-95%), si se comunica de forma transparente y con soporte técnico.
Conclusión
El caso Coopeservidores dejó al descubierto importantes vacíos del sistema de protección financiera, particularmente para vehículos institucionales como las asociaciones solidaristas. Aunque el fondo de garantía protegió parcialmente los depósitos, los montos excedentes siguen comprometidos y su recuperación total es incierta.
Las asociaciones que aún tienen saldos pendientes —como los ₡250 millones del ejemplo— deben actuar con inteligencia estratégica y rigor técnico, combinando:
- Gestión contable prudente,
- Exigencia formal de transparencia,
- Evaluación jurídica fundamentada, y
- Comunicación clara y proactiva con sus afiliados.
No es momento para la resignación, sino para la firmeza. Las decisiones que se tomen hoy afectarán la sostenibilidad del movimiento solidarista en los próximos años.
Recomendaciones inmediatas
- Redactar una carta formal al resolutor o fiduciaria solicitando información específica del proceso.
- Coordinar acciones colectivas con MULTISOL DE COSTA RICA, CONASOL o MSC para plantear solicitudes o evaluar una eventual demanda conjunta.
- Reunir al Comité de Auditoría y Junta Directiva para definir una posición contable y de comunicación interna.
- Mantener actualizados a los asociados, explicando con claridad el estado de la situación y los pasos que se están tomando.
Jorge Gutiérrez Guillén
Contador Público Autorizado – CPA
JGutierrez Auditores Consultores S.A.
www.consultoresjg.com
Fuentes consultadas:
- Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF)
- Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (CONASSIF)
- Movimiento Solidarista Costarricense (MSC)
- Editorial El Financiero, julio 2025
- Resoluciones públicas del fideicomiso Banco Improsa
- Comunicados de CONASOL y asociaciones solidaristas afectadas



